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13 de septiembre de 202620 Min.

Preguntas del MPU: estas son las preguntas que plantea el evaluador

«Por favor, facilite sus datos personales». Así reza la primera pregunta de nuestro cuestionario básico para la entrevista de evaluación psicológica. Suena a mero trámite. La segunda pregunta llega inmediatamente después, y ya no es un mero trámite: «¿Por qué ha acudido hoy a la evaluación? ¿Entiende las dudas de las autoridades respecto a su aptitud para conducir?»

Con ello, el núcleo de la conversación ya queda sobre la mesa. Una respuesta surge por sí sola: «Porque quiero recuperar mi permiso de conducir». Eso es un objetivo, no un motivo. Los criterios de evaluación establecen expresamente que limitarse a factores externos, como el deseo de recuperar el permiso de conducir, constituye un contraindicador (criterio PUG 2, indicador 13).

En esta página se recogen las preguntas, ordenadas según las seis fases de la entrevista, el objetivo de cada fase y la técnica de interrogatorio que utiliza el psicólogo para profundizar en el tema. Las preguntas proceden de nuestra recopilación interna de 147 preguntas de peritos documentadas, es decir, de la práctica de asesoramiento de MPU Guru, y no de un catálogo oficial.

En este orden, en el apartado dedicado a las infracciones y los delitos se omite la fase de consumo; ahí se mantienen cinco. El psicólogo determina el orden en función de los resultados del examen. Según nuestra experiencia en el asesoramiento, la entrevista dura entre 45 minutos y una hora y media, y suele tener lugar al final de la jornada de examen. En cuanto al programa del día: Procedimiento del MPU.

El cuestionario médico previo a la entrevista

Antes de la entrevista psicológica hay que rellenar un cuestionario médico. Algunos centros de evaluación lo envían por adelantado, otros lo entregan el mismo día de la prueba. Se recoge antes de que comience la entrevista, y precisamente eso es lo que lo hace tan importante para la entrevista posterior.

Allí se abordan los mismos temas que posteriormente se tratan con el psicólogo: inicio del consumo, evolución, cantidad media semanal, ocasiones en las que se bebe, días sin consumo, pérdidas de control, lagunas de memoria, conflictos familiares y laborales, duración de la abstinencia, cómo afrontar las ofertas de alcohol en las fiestas. En el caso de las drogas, además, la edad de inicio, las sustancias, la dosificación, el consumo mixto y el punto de inflexión.

Lo que marques será el primer dato registrado del día. Los criterios de evaluación obligan expresamente al evaluador a señalar las contradicciones entre el cuestionario, la anamnesis médica y el contenido de la entrevista, y a aclarar su causa. Si en el cuestionario marcas «dos cervezas el fin de semana» y en la entrevista cuentas otra historia sobre tu consumo, la contradicción quedará constancia por escrito antes de que nadie te pregunte al respecto. Por eso, tómate tu tiempo para rellenar el cuestionario.

Que dos personas te pregunten lo mismo en dos sitios distintos no es una coincidencia. La coincidencia en sí misma es un hallazgo.

La técnica de la pirámide: cómo pregunta el perito

La técnica de interrogatorio utilizada en la entrevista de evaluación tiene un nombre. Se denomina «técnica de la pirámide» y se remonta a Barthelmess y sus colegas (1993). Cuatro niveles, cada vez más específicos de arriba abajo:

  1. Pregunta abierta. «Cuénteme cómo transcurrió la velada». Los criterios de evaluación recomiendan la siguiente instrucción: «Por favor, descríbame el desarrollo de los hechos de tal manera que pueda imaginármelos, como si los viera en una película». De este modo, el evaluador establece una amplia base informativa.
  2. Pregunta de comprensión. «¿A qué se refiere con “precalentado”?» Desglosa los términos técnicos y las expresiones genéricas en comportamientos concretos.
  3. Solicitud. «¿Quién más estuvo allí y qué pasó después?». Él llena los huecos de la narración.
  4. Pregunta de aclaración. «¿Cuántas copas exactamente, entre qué hora y qué hora?» Al final, lo que cuenta es la cifra.

De un nivel a otro, la cantidad de texto disminuye y la precisión aumenta. De ahí la imagen de la pirámide. Los cuatro niveles corresponden a los criterios de evaluación; las preguntas de ejemplo proceden de nuestra preparación. Lo que deducimos de ello es que una frase preparada solo responde al nivel superior. Los tres niveles inferiores no se corresponden con nada.

Los criterios de evaluación de la aptitud para conducir resumen en una sola frase de qué trata realmente la entrevista de evaluación psicológica. Capítulo C.1, según Wagner y Kranich (2011):

Hay cuatro conceptos que nos permiten clasificar cada una de las preguntas: hechos de referencia que constan en el expediente, es decir, el expediente como punto de partida. Antecedentes y causas. Experiencias subjetivas. Y la evolución desde la infracción. Quien conozca estos cuatro conceptos podrá contextualizar cualquier pregunta que surja durante la entrevista, incluso una que nunca haya oído antes.

147 preguntas documentadas de los peritos, once cuestiones

A partir de nuestra dilatada experiencia en el ámbito del asesoramiento, hemos analizado 147 preguntas documentadas de los peritos. Estas se resumen en once cuestiones.

No se trata de una contradicción, sino del propio resultado del análisis. 22 de las 147 expresiones son repeticiones con el mismo texto.

Independientemente de esta recopilación, para cada cuestión disponemos de un cuestionario básico con once puntos. En el caso del alcohol y las drogas, estas son: persona, motivo y preocupaciones de las autoridades, desarrollo de los hechos, evolución del consumo, efectos negativos, autoevaluación, causas, punto de inflexión, riesgo de recaída, estrategias y beneficios de la preparación. La escala de puntuación también tiene once apartados; los tres primeros son idénticos, pero a partir del cuarto la distribución cambia.

De ello se desprende una conclusión incómoda: quien se aprende de memoria las 147 formulaciones, repasa una y otra vez los mismos once temas sin llegar a comprender ninguno de ellos. En cambio, quien dispone de material específico para cada uno de los once temas, sabrá responder incluso a la pregunta número 148, que no aparece en ninguna recopilación.

No publicamos el catálogo en sí. No por secretismo, sino porque una lista de preguntas sin el trabajo que hay detrás da precisamente esa falsa sensación de seguridad que se desmorona en la entrevista ante la segunda pregunta.

Fase 1: Introducción y análisis de la infracción

El análisis de las infracciones se centra en cada una de las infracciones registradas en su expediente de forma individual. Preguntas típicas de nuestra recopilación: ¿Qué ocurrió exactamente? ¿De qué infracciones se le acusa? ¿Existen otras infracciones registradas en su expediente? ¿Cuándo consumió antes de ponerse al volante? ¿Cómo percibió los efectos al iniciar la conducción? ¿Por qué condujo? ¿Se sentía en condiciones de conducir? ¿Ha conducido con frecuencia bajo los efectos del alcohol o las drogas? ¿Qué podría haber pasado?

Prácticamente todos los peritos solicitan determinados datos, ya que los criterios de evaluación consideran que su ausencia injustificada constituye un defecto del informe (criterio PUG 2, indicador 8): cantidad consumida, hora del consumo, efecto percibido y el tiempo transcurrido entre el último consumo y el inicio de la conducción, además de las circunstancias de la infracción, como la distancia recorrida, la implicación en un accidente y la influencia de los acompañantes.

De ello se desprenden tres líneas de evaluación que se desarrollan simultáneamente: si tu descripción coincide con el expediente, si te centras en el comportamiento en lugar de en la etiqueta, y si puedes explicar cuál era tu motivación el día de la infracción. Los elementos individuales figuran en el criterio O 3 N y en el criterio PUG 2, indicador 18; su agrupación en tres es nuestra guía de interpretación. «Se produjo una pelea» figura allí textualmente como ejemplo de una descripción general y distanciada. En este punto se critica el informe pericial cuando no se han indagado los pormenores de los hechos ni las participaciones de cada uno. Para ti, esto significa que se te preguntará al respecto.

El siguiente ejemplo no procede de un caso real, sino de los criterios de evaluación de la aptitud para conducir, donde figura como modelo de comentario formulado de manera imparcial:

Fase 2: Consumo

La sección sobre el consumo se centra en la evolución, no en el día del delito: ¿cómo ha evolucionado su consumo antes de los incidentes? ¿A partir de cuándo y con qué frecuencia? ¿Cómo pudo aumentar tanto? ¿Qué efectos le resultaban agradables? ¿Tuvo lagunas de memoria? ¿Qué impresión causaba en los demás? ¿Cómo separaba el consumo de la conducción? ¿Se fijó límites y, en caso afirmativo, por qué precisamente esos?

El nivel de detalle está prescrito por la normativa profesional. Los criterios de evaluación exigen cantidades y frecuencias concretas, así como la aclaración de qué entiende exactamente el interesado por «unidad de consumo». Las indicaciones generales se consideran una deficiencia de la entrevista, que el perito debe subsanar formulando preguntas complementarias. Así pues, decir «una cerveza de vez en cuando» no pone fin a nada, sino que alarga el proceso.

Esto se documenta mediante una sencilla tabla con la que trabajamos durante la preparación: periodo, frecuencia, cantidad y contexto. Un ejemplo: de los 17 a los 19 años, todos los fines de semana, seis cervezas, quedadas con amigos. En nuestro cuestionario básico sobre puntos y infracciones, el historial de conducción sustituye al historial de consumo: desde cuándo se tiene el carné de conducir, kilometraje total estimado, autoevaluación de entonces frente a la actual.

Fase 3: Motivos y causas

Según nuestra experiencia en asesoramiento, este apartado es el más difícil. ¿Qué razones ve usted para su consumo de alcohol? ¿En qué medida fue usted responsable de la situación en aquel momento? ¿Cuáles fueron, desde la perspectiva actual, sus motivos para consumir? En el sistema de puntos se añade la pregunta: ¿cómo se relacionan estas causas con la circulación vial?

Aquí es donde se decide mucho. Los criterios de evaluación lo dejan claro: quien atribuye las causas de sus comportamientos anómalos a circunstancias situacionales, a condiciones incontrolables o, sencillamente, al azar, los percibe como algo sobre lo que no puede influir. En ese caso, no existe una motivación favorable para el cambio. Por eso, frases como «tuve mala suerte» y «fue una situación estúpida» no dan una impresión de humildad, sino que resultan desfavorables desde el punto de vista del pronóstico.

Organizamos el proceso en cinco ámbitos con los que trabajamos durante la preparación: circunstancias vitales, factores físicos y médicos, convicciones personales, entorno social y estrés psicológico. Hay una diferencia fundamental: una causa explica por qué reaccionaste así; una excusa explica por qué la culpa fue de otra persona. Lo que se busca es lo primero.

Fase 4: Cambios

La fase «Cambios» indaga en lo que ha cambiado desde entonces. ¿Qué ha cambiado desde que dejó de consumir? ¿Cómo han reaccionado los demás ante ello? ¿Cómo afronta hoy los problemas de entonces y cómo afronta los nuevos? ¿Qué propósitos se ha marcado y por qué cree que ahora sí lo conseguirá? ¿Qué le hace estar seguro de que no volverá a tener un incidente?

Los criterios de evaluación señalan expresamente tres patrones de respuesta como desfavorables: la justificación basada en factores externos, como el deseo de obtener el permiso de conducir; la afirmación general sin referencia personal («Esto no debe volver a suceder»); y la justificación basada únicamente en la participación en un programa de abstinencia.

El tercer punto sorprende a muchos. Un diseño limpio Certificado de abstinencia Es la prueba del cambio, no su explicación. La explicación la debes dar tú mismo. Para ello, trabajamos con diez ámbitos de la vida; se trata de nuestra estructura y no de un catálogo de criterios de evaluación: entorno, pareja, familia, trabajo, finanzas, ocio, cuerpo, mente, desarrollo personal y superación de problemas.

Fase 5: Prevención de recaídas

La prevención de recaídas se centra en lo que te has propuesto hacer en caso de que surja una situación grave. ¿Cómo evalúas la probabilidad de una recaída? ¿Qué estrategias has desarrollado? ¿Existen factores de riesgo en tu situación vital actual? ¿Qué momentos podrían ser críticos? ¿Cómo valoras la estabilidad de tu cambio?

La primera de estas preguntas va en contra de la intuición. Lo que se busca es una autoevaluación realista, no una garantía: los criterios de evaluación exigen que el cliente evalúe de forma realista sus competencias a la hora de afrontar situaciones de riesgo. Quien reconozca el riesgo residual que conlleva toda la vida y cuente con un plan al respecto, obtendrá un mejor resultado.

El plan consta de dos tipos de estrategias, y ambas son necesarias. Las estrategias de evitación te mantienen alejado de las situaciones de riesgo. Las estrategias de afrontamiento entran en acción en el momento en que la situación no se puede evitar. Quien solo evita, no tiene ningún plan para el día en que eso ya no sea posible.

Hay dos preguntas que planteamos nosotros mismos durante la preparación, ya que, según nuestra experiencia, la conversación suele ir en esa dirección: ¿Cómo afrontarías un golpe del destino sin recaer? Y: Supongamos que, a pesar de todo, se produce una recaída, ¿cómo la afrontarías? Estas preguntas no figuran en la recopilación de preguntas de los peritos.

Fase 6: la pregunta de conocimientos al final

Al final de la entrevista puede plantearse una pregunta de conocimientos. En el caso del alcohol y las drogas, se trata de la fórmula de Widmark; en el de los puntos y las infracciones, de la fórmula de la distancia de frenado. Es cada perito quien decide si la plantea o no, lo cual coincide con nuestra experiencia en el ámbito del asesoramiento. Los criterios de evaluación contemplan las preguntas de conocimientos como forma de recabación de información: el criterio PUG 3, indicador 6, exige que las preguntas formuladas se reflejen de forma comprensible en el informe pericial. No especifican qué fórmula se va a preguntar.

Existe una regla empírica muy extendida para calcular la distancia de parada. No figura en ninguna norma jurídica ni en ninguna de nuestras fuentes especializadas; se trata de un cálculo aproximado. La distancia de parada se compone de la distancia de reacción y la distancia de frenado. Distancia de reacción: la velocidad dividida entre diez, y el resultado multiplicado por tres. Distancia de frenado: velocidad dividida entre diez, y el resultado multiplicado por sí mismo. A 100 km/h, esto supone 30 metros más 100 metros, lo que suma un total de 130 metros. En una frenada de emergencia, la distancia de frenado se reduce a la mitad, mientras que la distancia de reacción permanece igual: 30 más 50, lo que suma 80 metros. Quien solo mencione la distancia de frenado, solo ha hecho la mitad del cálculo y, en una conversación, queda en evidencia de forma evitable.

Que se pregunte por la fórmula depende del perito. Quien la sepa tiene, sobre todo, otra ventaja: se da cuenta por sí mismo de si la cantidad de alcohol que ha declarado no coincide con el valor medido.

No hay preguntas capciosas, pero sí pruebas de coherencia.

En el MPU no hay preguntas capciosas en el sentido de trucos. Lo que sí hay son comprobaciones de coherencia. Distinguimos cinco niveles; los criterios de evaluación no se presentan en forma de lista: en relación con el expediente, con los valores medidos, con el cuestionario de esa misma mañana, con lo que tú mismo has declarado hace veinte minutos y con el conocimiento empírico general.

El último nivel tiende a subestimarse fácilmente. Un ejemplo extraído de los criterios de evaluación: quien afirma asistir a las reuniones de Alcohólicos Anónimos, pero no conoce ninguno de los doce pasos. Otro ejemplo: quien afirma haber consumido solo «en situaciones de tentación», pero que, en realidad, ha buscado activamente ese entorno y se ha procurado las sustancias de forma deliberada. Aquí nadie tiende ninguna trampa. Es que los datos simplemente no cuadran.

Lo decisivo es lo que viene después. El evaluador está obligado a aclarar las contradicciones mediante comentarios y preguntas antes de emitir su valoración. Una sola afirmación poco clara no echa por tierra la entrevista. Una contradicción solo se vuelve insuperable cuando no hay nada que la respalde. También se tiene en cuenta el nerviosismo inicial; los criterios mencionan expresamente la «ansiedad inicial debida a la situación».

Más información sobre por qué la franqueza no es lo mismo que aprobar: Ser sincero en la MPU y Por qué el MPU no es una «prueba para idiotas».

Cómo termina la entrevista

La entrevista de evaluación psicológica no termina sin concluir. Los criterios de evaluación exigen que, al final de la entrevista, se comunique el estado provisional del proceso: el perito indica en qué punto se encuentra y, si aún faltan resultados de análisis, informes terapéuticos o una observación del comportamiento al volante, explica a qué se debe. En los casos claros, a menudo ya ofrece una valoración. Solo es vinculante el informe pericial escrito, que se recibe entre dos y seis semanas después, con una media de tres a cuatro.

Si la respuesta es negativa, en los casos que acompañamos se aplica una regla clara: no añadas más argumentos. No sirve de nada y puede ser perjudicial.

En su lugar: pregunta con objetividad qué es lo que ha fallado concretamente. Y toma nota, justo después, en el coche o en la sala de espera. Esa respuesta es el material más valioso para el segundo intento. Cómo continuar a partir de ahí: No se ha superado el MPU.

Quién es realmente la persona que tienes delante

El perito es psicólogo. Ha atendido a personas que solo han cometido una infracción de tráfico y a personas con veinte años de consumo. Lo que le cuentes, ya lo conoce de alguna forma.

El uso que se da a tus datos está regulado: se incluyen en el informe escrito. La forma de envío de este informe se establece de antemano: puede enviarse solo a ti o, además, directamente a la autoridad competente en materia de permisos de conducir. Siempre recomendamos que el envío se realice únicamente a tu domicilio. Atención: algunas autoridades de tráfico adjuntan una exención del deber de confidencialidad y te piden que la firmes. Por eso, el día de la evaluación, vuelve a indicar expresamente que el informe solo debe enviarse a tu domicilio.

Si has elegido que te lo envíen únicamente a tu domicilio, tú decides si presentas el informe a la autoridad competente en materia de permisos de conducir. Si no presentas el informe requerido dentro del plazo establecido, la autoridad podrá concluir que no eres apto para conducir, de conformidad con el artículo 11, apartado 8, frase 1, del FeV. Según la segunda frase, la autoridad debe informarte de esta consecuencia ya en la resolución. Lo que digas en la entrevista sobre personas de tu entorno no debe figurar en el informe, siempre que no tenga nada que ver con tu aptitud para conducir.

Y otra cosa: aunque en tu caso la situación no haya llegado a agravarse, aunque haya ocurrido dos veces y nunca más después, se trata, no obstante, de los antecedentes y las causas. El perito quiere saber por qué ocurrió en primer lugar y por qué no ha vuelto a ocurrir desde entonces. Los criterios de evaluación exigen que se analicen en profundidad las trayectorias de desarrollo (criterio PUG 2, indicador 12).

Por qué fracasan las respuestas aprendidas de memoria

Las respuestas aprendidas de memoria no fallan por falta de memoria, sino por la forma en que se formulan las preguntas. Los criterios de evaluación recomiendan expresamente al evaluador, en el caso de los clientes que se han preparado, que utilice la siguiente frase: «¿Podría explicarme con un ejemplo a qué se refiere?». Cuanto más profesional suene tu lenguaje, más probable es que te hagan esta pregunta. Quien dice «prevención de recaídas» y luego no puede citar ninguna situación de su propio último medio año queda peor parado que alguien que lo cuenta con sus propias palabras.

Por eso, desaconsejamos tomar notas. Hacemos una excepción: un resumen de las infracciones con datos, valores y plazos. Las cifras exactas son difíciles de recordar en situaciones de tensión, y un error numérico en el acta parece una contradicción. Cualquier cosa más allá de eso juega en tu contra, ya que quien se basa principalmente en documentos preparados da precisamente la impresión que quería evitar.

No recomendamos realizar una grabación de audio. En un buen centro de evaluación, normalmente no la necesitas.

Lo que realmente ayuda en los últimos días previos: Poco antes del MPU.

En el caso de los puntos y las infracciones, en este reglamento se omite la fase de consumo. Quedan cinco.

Esta guía refleja la situación a fecha de 29 de agosto de 2026 y no sustituye al asesoramiento jurídico en casos concretos.

Base técnica: Criterios de evaluación, formación de juicios en la evaluación de la aptitud para conducir, 5.ª edición, DGVP y DGVM. Además, la recopilación interna de preguntas de MPU Guru con 147 preguntas documentadas de los evaluadores y los datos prácticos de MPU Guru, a fecha de 29 de agosto de 2026. Los datos que atribuimos expresamente a nuestra propia práctica son valores empíricos extraídos del asesoramiento, no estadísticas recopiladas.

Norma citada: artículo 11, apartado 8, del Reglamento sobre el permiso de conducir (FeV), citado según el texto oficial completo disponible en gesetze-im-internet.de. Situación jurídica: 29 de agosto de 2026.

Las seis fases de la entrevista de evaluación psicológica

Clasificamos la entrevista de evaluación psicológica en casos de alcohol y drogas en seis fases temáticas. Esta estructura es una guía de lectura de MPU Guru. Los criterios de evaluación no siguen un modelo por fases, sino que asignan los ámbitos temáticos a las hipótesis y criterios, dejando el orden y la ponderación en manos del perito. Cada fase tiene sus propias preguntas y su propio objetivo.

FaseDe qué se trataUna pregunta de esta fase
1. Introducción y análisis de la infracciónMotivo, expediente y circunstancias de cada infracción«¿Qué ha pasado exactamente?»
2. ConsumoDesarrollo, volumen, frecuencia, función«¿Cómo ha evolucionado su consumo de alcohol antes de que se produjeran los incidentes?»
3. Motivos y causasfactores desencadenantes internos y externos del comportamiento«Desde la perspectiva actual, ¿cuáles fueron sus motivos para consumir?»
4. CambiosUn punto de inflexión, nuevos hábitos, entorno«¿Qué propósitos se ha marcado y por qué cree que esta vez lo conseguirá?»
5. Prevención de recaídasSituaciones de riesgo, estrategias, estabilidad«¿Qué estrategias ha desarrollado para prevenir las recaídas?»
6. FinPregunta de conocimientos, efecto de aprendizaje, pregunta final abierta, comunicación provisional sobre el estado de la cuestión«¿Quiere añadir algo más?»

Por «exploración psicológica» en la evaluación de la aptitud para conducir se entienden técnicas de investigación basadas en entrevistas que sirven, partiendo de los hechos constatados en el expediente, obtener información relevante para la toma de decisiones sobre los antecedentes y las causas de las conductas anómalas, así como sobre la experiencia subjetiva del conductor evaluado y la evolución de los elementos de conducta relevantes en materia de tráfico desde que se produjo la conducta indebida en cuestión.

Wagner y Kranich (2011): Evaluación psicológica en la evaluación de la aptitud para conducir, capítulo C.1, Criterios de evaluación, formación de juicios en la evaluación de la aptitud para conducir, 5.ª edición, DGVP y DGVM
Así es como se desarrolla una confrontación durante la entrevista de evaluación
De los criterios de evaluación

Intente explicarme algo que ahora mismo no acabo de entender: el accidente con lesiones corporales ocurrido hace dos años, tal y como usted lo ha descrito, tuvo graves consecuencias para usted; ¿cómo se explica entonces que haya vuelto a provocar otro accidente bajo los efectos del alcohol?

Fíjate en cómo está construida esta frase. Sin reproches, sin insinuaciones, sin trampas. El evaluador pone una al lado de la otra dos de tus propias afirmaciones y te pide que llenes el hueco que hay entre ellas.

Lo que, según nuestra experiencia como asesores, no funciona aquí: la actitud defensiva («Yo no dije eso»), el arrepentimiento sin fundamento («Fue el mayor error de mi vida») y el cambio de tema. Lo que sí funciona: la respuesta sincera a por qué la primera experiencia no fue suficiente en su momento. Precisamente esta respuesta es la pieza clave para superar la infracción.

Donde se separan los caminos del alcohol, las drogas y los puntos

Las secciones sobre alcohol, drogas y puntos siguen la misma estructura de conversación, con once apartados cada una en el mismo orden. Sin embargo, solo los tres primeros son idénticos. A partir del apartado 4, las secciones se divergen.

PosiciónAlcoholDrogasPuntos/infracciones
3«¿Qué ha pasado exactamente? Explique las anomalías».idénticoidéntico
4«¿Cómo ha evolucionado su consumo de alcohol?»«¿Cómo ha evolucionado su comportamiento de consumo?»«¿Por qué no ha cambiado nada su forma de conducir tras las primeras multas y puntos de penalización?»
6«¿Consumo en una escala del 1 al 10? ¿Ha tenido alguna adicción?»idéntico«¿Qué actitud tenía antes respecto a las normas de tráfico? ¿Era usted un buen conductor?»
7«¿Cuáles son las causas del aumento del consumo de alcohol?»«¿Cuáles son las razones del aumento del consumo de drogas?»«¿De dónde viene la tendencia a saltarse las normas?»
10«¿Qué estrategias existen para evitar una recaída?»idéntico«¿Qué estrategias concretas existen para evitar nuevas infracciones de tráfico?»

El comienzo coincide, el final solo en cuanto al fondo: ambas vías terminan con una pregunta final abierta, la vía de la sustancia sobre la utilidad de la preparación, la vía de los puntos con «¿Desea añadir algo más?». Entre medias, la línea temática sobre el consumo se centra en el consumo como tema en sí mismo, mientras que la línea temática sobre los puntos se centra en la actitud hacia la normativa. En los casos mixtos, deben abordarse ambas líneas temáticas en su totalidad; limitarse a un solo ámbito se consideraría una deficiencia según los criterios de evaluación.

Las seis fases de nuestro sistema, cada una en una sola frase

  • Introducción y análisis de la infracción. Cada delito registrado en el expediente, de forma individual, desde el punto de vista del comportamiento, con indicación de cantidad, momento, efecto, recorrido y motivo.

  • Consumo. La evolución previa a los incidentes en cuanto a periodos, frecuencias, cantidades y funciones, no solo el día del delito.

  • Motivos y causas. Qué ha motivado ese comportamiento en ti y en tu entorno, y cómo se relaciona eso con la circulación vial.

  • Cambios. El punto de inflexión y lo que ha cambiado desde entonces se refleja en aspectos concretos de la vida, más que en meras intenciones.

  • Prevención de recaídas. Las situaciones de riesgo propias, con una estrategia de prevención y otra de gestión para cada una, aptas para el día a día.

  • Fin. Pregunta de conocimientos, efecto de aprendizaje de la preparación, pregunta final abierta y, a continuación, la notificación provisional del estado de la tramitación.

Preguntas frecuentes sobre la entrevista psicológica

Ahora ya conoces las once cuestiones

Lo que nadie puede sustituir desde fuera son tus propias respuestas a estas preguntas y una valoración sincera sobre si son válidas.

El primer paso no es un examen. En la primera entrevista gratuita, repasamos algunos datos clave y acordamos la cita para la entrevista inicial. En ella se trata de averiguar qué te ha ocurrido exactamente y qué figura en tu expediente. Solo después tiene sentido realizar una simulación del examen, en la que una psicóloga te planteará las preguntas con el mismo formato que en el examen real.

Si te cuesta llamarnos, escríbenos por WhatsApp. La primera vez que lo dices en voz alta es la más difícil. No tienes por qué contar nada por teléfono que aún no quieras contar.

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